|
 |
Esta es una invitación a compartir la empresa de construir, juntos, un lugar común. Un lugar donde podamos asumir una postura universitaria y poner a punto lo más alto de la especulación teórica; un espacio creativo y generador; un lugar donde “haciendo” podamos todos aprender a inventar las armas que nos permitan no sólo defendernos, sino tomar la iniciativa y avanzar, donde aprendamos a ser críticos y responsables, para lograr escapar a la manipulación y construirnos como seres libres. En esa construcción, el Diseño es materia, herramienta, capacidad y logro, el Diseño es la posibilidad de proyectar y proyectarse, de imaginar e imaginarse, de prefigurar mundos donde no solamente el Mundo sino uno mismo es mejor.
El Diseñador es un prefigurador y nuestro trabajo quizás no sea más que mantener despiertas y activas las conciencias de los individuos que han sospechado serlo e intuyen poder proyectar realidades posibles para todos. Leemos la realidad de un modo intencionado, logrando conceptualizar, en forma global, el habitar y comunicarse, infiriendo de esto una conceptualización global de la prefiguración y, por lo tanto, del Diseño. El Diseñador es, aquí, alguien que habita y se comunica en el mundo real, incidiendo con su cultura personal y su conciencia de sí mismo sobre la cultura social y la conciencia global. Desarrolla una capacidad prefiguradora que le permite visualizar las posibilidades evolutivas y diseñar la evolución posible.
No es una posición cómoda, pero es la situación en la que estamos a partir de tener conciencia de coincidir en el espacio, el tiempo y los propósitos. Es lo que nos permite estar donde estamos haciendo lo que hacemos, por conciencia, elección, decisión y compromiso. Por eso, para la tarea buscamos compañeros que quieran ejercer un pensamiento autónomo y desarrollar la capacidad de manejar la información, obteniéndola, comprendiéndola, elaborándola y comunicándola; con voluntad para enfrentar los problemas y aprender a diseñar las estrategias de solución; que quieran autonomía para tomar decisiones, innovar y crear, que exijan libertad y compromiso. Dulce como la miel, pero feroz como el acero, así es como la conciencia es.
Alfredo Yantorno, mayo de 2006.
|
|
|